Para el ARTE es ACCiÓN Luis Úrculo presenta una obra titulada Covers / Versiones que habla sobre la representación de los edificios y nuestra manera de recordarlos.
¿Artista o arquitecto?
A veces me resulta más cómodo ubicarme dentro de la categoría de artista, porque en el arte hay muchos menos prejuicios que en la arquitectura. Un artista plástico puede hacer un día una instalación y al día siguiente una obra pictórica, y no se le juzga porque haya cambiado de formato. En cambio si un arquitecto cambia de formato, suscita cierta desconfianza. Con mi trabajo trato de cuestionar esto. Pero la formación que he recibido es la arquitectura y creo que la arquitectura te da una perspectiva muy amplia que te permite desarrollar otros lenguajes.
Entonces, ¿cómo definirías una arquitectura de performance?
Entiendo que una arquitectura de performance es un proyecto al que se añade, además de un discurso, una acción, y la acción significa que se trata de un momento y de un lugar. El tempo al que estamos acostumbrados en la arquitectura es mucho más lento y no está ubicado en algo tan instantáneo como la acción, pero podría ser de tres minutos. La caducidad está ligada a la performance y esto es muy interesante.
Tus proyectos suelen ser intervenciones a pequeña escala.
Me siento muy ligado a lo doméstico, que tiene que ver con la inmediatez. Trabajo mucho con los materiales que me rodean, con los objetos de mi entorno. También porque tengo un cierto perfil acumulativo. En el lenguaje de Perec diría que soy “cosista”, esta es mi condena pero la disfruto mucho.
¿Y por qué lo doméstico?.
Cada espacio doméstico es totalmente distinto. La manera de ordenar el espacio tiene que ver con unos intereses, con una forma de ver la vida, etc…Los objetos crean a las personas, contribuyen a su desarrollo. En la performance que presento aquí, todas las cosas que utilizo son de mi casa.
Antes citabas a Perec, ¿es una referencia para ti?.
Es inevitable que todo lo que veo se refleje en mi trabajo, y desde luego Perec es uno de mis referentes y me ha orientado en la manera de mirar hacia las cosas.
¿Explícame en qué consiste la obra que presentas aquí?.
Convers/ versiones es un trabajo de investigación sobre la representación de la arquitectura. El punto de partida es la idea de cover en la música pop, donde a veces la versión es mejor que el original. Esa apropiación de un original, esa manipulación con cariño, esa manera en que los músicos pueden aprovechar el trabajo de otras personas y adaptarlo a su propio lenguaje, es lo que nosotros hemos intentado hacer aquí.
En esta obra también has trabajado con la actriz Cris Blanco. ¿Cómo y por qué ha sido esta colaboración?.
He colaborado con Cris Blanco, una artista que no viene del mundo de la arquitectura, porque me interesaba mucho esa falta de prejuicios hacia los proyectos arquitectónicos y su trabajo con los objetos, a los que suele despojar del significado y del uso que habitualmente les damos. Primero hemos elegido una serie de edificios muy significativos del siglo XX y luego hemos visto en el estudio como reconstruirlos utilizando sólo los elementos que teníamos allí. Es como cuando tú estás en un bar o en una cafetería y tratas de describir algo alucinante, entonces rápidamente coges dos servilletas, el salero y dos tenedores y acabas contando algo. Construir el espacio con esa riqueza y esa flexibilidad es lo que queríamos.
¿Parece que hay algo muy narrativo en este proyecto?
Sí, hay una parte narrativa. El proyecto es sobre la reconstrucción y sobre la apropiación de lo ajeno. En definitiva, habla sobre la memoria. Imagínate que vuelves de un viaje y quieres contarles a tus amigos cómo ha ido, pero no tienes fotografías. Entonces recurrirías a las cosas, a los objetos, para explicarles las cosas que has visto y las emociones que has tenido, ¿no?.
Ficha técnica de la performance.
Descárgala desde aquí.
Ignacio Vleming.
Fotografías: Dani Guereñu.


